16 Nov 2020 Delia Lacasta: “Ovejas y cabras son, con diferencia, las dos especies donde menos investigación hay desarrollada”

Gescan ha entrevistado a Delia Lacasta, veterinaria que ha sido nombrada presidenta del Colegio Europeo de Pequeños Rumiantes

Gescan ha entrevistado a Delia Lacasta, veterinaria que ha sido nombrada presidenta del Colegio Europeo de Pequeños Rumiantes, y ha publicado la conversación en su página web.

Del texto, recogemos lo siguiente:

 “El ovino y el caprino son, con diferencia, como nos cuenta Delia, las dos especies donde menos investigación hay desarrollada y es un gran campo en el que trabajar y profundizar, así que un objetivo primordial del colegio es crear redes de especialistas que atraigan proyectos de relevancia a estas especies con la idea de mejorar el conocimiento y la prevención de las principales enfermedades, como el bienestar de estos animales basado en un profundo conocimiento del comportamiento de las ovejas y las cabras. . El último punto, y no menos importante, es seguir con la formación de nuevos especialistas que apliquen sus nuevos conocimientos a su campo de trabajo, favoreciendo finalmente el modo de vida de nuestros ganaderos, que son el objetivo final de toda esta infraestructura.

Con más de diez años de experiencia trabajando en el campo especializada en ovino, Delia vuelve a la facultad de Veterinaria como profesora a tiempo completo. Para ella, su carrera profesional ha sido una suerte de etapas superadas. Recién graduada, se convirtió en ganadera junto a Jesús Montesa, ganadero de ovino que la acogió durante sus seis meses de prácticas. Después, estuvo contratada en una ganadería de ovino al sur de Huesca, con 2500 ovejas, siendo capataz, con el objetivo de mejorar los índices productivos de la ganadería. Delia no olvida esta etapa: “fue, probablemente, la más dura de mi carrera profesional, pero, sin lugar a dudas, la más fructífera y aleccionadora. Lo que aprendí durante esos dos años me ha valido el resto de mi vida profesional. Los ganaderos no necesitan explicarme lo que pueden o no pueden hacer, ya que yo lo estuve haciendo durante dos años y esto favorece un diálogo con ellos de tú a tú que es muy enriquecedor”. A esta etapa se sumaría el trabajo que desarrolló en una ADS en el sur de Huesca durante 13 años. Es aquí donde emprende un camino paralelo de investigación que terminaría siendo su tesis doctoral. En 2006 comienza a compaginar su trabajo en la ADS con las clases como profesora asociada en la facultad, hasta 2010, año que pasa a formar parte de la universidad a tiempo completo y del equipo del Servicio Clínico de Rumiantes (SCRUM):

“En la facultad, tuve la suerte de juntarme con dos grandes amantes de los pequeños rumiantes, como son Luis Miguel Ferrer, veterinario clínico de ovino durante más de 20 años y Juanjo Ramos, hijo de pastor y que lleva la lanolina en la sangre… como él siempre dice: ¡esta sustancia debe de ser adictiva!

En 2015 decidimos dar forma a un servicio que ya llevábamos años ofreciendo a nuestros colegas del campo y creamos el SCRUM. Pretendíamos y pretendemos ofrecer un servicio de diagnóstico gratuito con los medios que ofrece la Universidad pública a nuestros colegas veterinarios de ovino y caprino que tantas dificultades tienen por la escasez de medios que ofrecen estas especies. Este servicio ha sido apoyado por multitud de empresas y organizaciones externas a la Universidad y gracias a todos ellos hemos podido llevarlo a cabo. Además, con los casos recibidos formamos a los nuevos veterinarios, tanto en las prácticas regladas como a un grupo de alumnos especialmente interesados en estas especies y que forman el internado de rumiantes, dedicando más de 200 horas anuales a la formación en ovino y caprino y ayudándonos a nosotros en la atención de los casos recibidos. Es un sistema que cuando lo creamos, no nos imaginamos lo bien que funcionaría. Es bueno para los veterinarios y ganaderos que encuentran un lugar donde sus casos son atendidos con gran profundidad, aplicándose técnicas punteras de diagnóstico como pueden ser la tomografía computarizada o la resonancia magnética a ganado ovino y caprino de una manera totalmente altruista gracias a la colaboración de clínicas veterinarias de pequeños animales. Es bueno para los alumnos que aprenden con casos reales y se acercan a la realidad del campo y es bueno para nosotros porque seguimos aprendiendo sobre las muchísimas parcelas que quedan por explorar dentro de estas especies y esto nos permite desarrollar nuevas líneas de investigación. Y, sobre todo, y lo que es para mí más importante, nos permite seguir ligados al campo, en contacto directo con ganaderos y veterinarios y palpando la realidad del sector”.

Puede leer la entrevista completa haciendo clic aquí.

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