xisqueta rebaño

08 Ene Apadrina una Xisqueta

Se trata de una iniciativa de la Guerrilla del Ganxet y el Obrador Xisqueta, una asociación que nació en 2009 y que este 2019 está de aniversario

Apadrinar una oveja Xisqueta es una nueva forma de dar apoyo a la pervivencia de esta especie originaria de los Pallars y de la Alta Ribagorça, que fue catalogada entre las razas que están en peligro de extinción por el Ministerio de Agricultura en 1995 y ahora está declarada de protección especial.

El apadrinamiento es una iniciativa de la Guerrilla del Ganxet y el Obrador Xisqueta, una asociación que nació en 2009 y que este 2019 está de aniversario. El objetivo de esta medida, que se lanza cuando se cumplen los primeros diez años de existencia de la asociación, es ayudar a los ganaderos a criar más ovejas de la raza Xisqueta y a apoyar a los artesanos que forman parte de la asociación, según publica La Vanguardia.

La guerrilla de ganxet, el colectivo que en 2009 se empeñó en sacar a la calle el ganchillo con intervenciones culturales, propuso la campaña de apadrinamiento hace unos años y quiso destinar a la causa en 2012 los 5.000 euros del premio Smart Future Minds, según cuenta su impulsora, Alicia Roselló. “Me parece un proyecto interesante que se recupere el proyecto, he guardado el dinero desde entonces”, cuenta.

“El apadrinamiento de las ovejas Xisquetas comenzará en breve. La gente que participe pagará el mantenimiento de la oveja o parte de él durante un año. Se ha calculado que tiene un coste de 50 euros por oveja y como recompensa tendrá una foto del animal, al que pondrá nombre, y del pastor o pastora”, cuenta Anna Palau, una de las técnicas de Montanyanes, la empresa de estrategias creativas para la dinamización local que diseñó Gripia, el proyecto que hizo nacer el Obrador Xisqueta. “Los padrinos también podrán participar en las experiencias Xisqueta: ir algún día a la montaña con los pastores, participar en talleres de artesanía de la lana o en el esquile”, añade Palau.

Es un proyecto colaborativo: se beneficiará el pastor y el territorio. El apadrinamiento comenzará con cuatro ganaderos y cinco ovejas cada uno. “Serán veinte ovejas y cada una de ellas podrá tener más de un padrino: habrá gente que pagará 50 y otras personas que pagarán 20. Los primeros 50 euros irán para el ganadero y el sobrante para la asociación”, cuenta una voluntaria de la entidad.

La iniciativa Gripia, palabra pallaresa que significa comederas de ovejas y cabras, nació hace diez años de la mano de la Associació Rurbans y la empresa Montanyanes del Pallars Sobirà, como proyecto para afrontar las necesidades de los ganaderos de la zona. Por una parte, faltaba gente joven que se dedicara a la profesión para poder tener relevo generacional y alguien que les sustituyera cuando estuvieran enfermos o de vacaciones. Así nació la Escola de Pastors, que ha formado a 170 personas.

Por otra, también se detectó que había que revalorizar la lana: un producto de uso cotidiano en la montaña, pero poco valorado, se esquilaban las ovejas por salud para ellas pero la lana se malvendía. Para buscar salidas nació la asociación Obrador Xisqueta con la idea es pagar un precio justo por la lana y transformarla.

“Los primeros años comprábamos toda la lana. A día de hoy unos 5.000 kilos a diez pastores y pastoras. Todo lo hicimos con ilusión y ganas, pero sin experiencia en el sector y con dificultades para trabajar. El año que empezamos se cerró en Catalunya el último lavadero de lana”, cuenta Anna Palau.

Hace dos siglos la lana tenía mucho peso, pero ya no quedan lavaderos o se han musealizado o se han perdido. En estos casi diez años se han ido adaptando. Al principio vendían la lana a un empresario que usaba tejidos naturales para aislamiento, lavaban la lana en Portugal y se la hilaban en Francia.

“Ahora la lana se lava en Palencia, en Lanas Payo, y luego la vendemos directamente a una empresa que hace el colchón de lana Xisqueta, a una chica que elabora edredones para camas y producimos una colección de textil, una parte con artesanas del territorio y otra parte industrial con empresas catalanas”, afirma Anna Palau. El jersey Pirineo es una de las piezas de su colección.

Para sensibilizar a la gente la asociación tiene su caravana Xisqueta: un taller ambulante que sirve para explicar el proyecto que están llevando por el territorio, con cursos para mayores y pequeños, algunos en escuelas.

La vida del ganadero

David Molí es uno de los 10 ganaderos que ha apostado por la raza y que vende la lana a Obrador Xisqueta. Tiene 38 años y lleva veinte dedicándose al ovino. Tiene unas 1.700 ovejas de las que 1.300 son de raza Xisqueta. De ella dice que es menos productiva que otras y que la carne es de mejor calidad. “Da menos leche y de media 1,1 corderos al año, mientras que otras razas tienen dos, pero la carne es más buena”, explica. Él como otros pastores de la zona, hace trashumancia, lleva sus ovejas a las montañas de Llesui y Saurí. Para que le salgan las cuentas tiene que invertir cada año en su granja de Torallola en la que trabaja con un pastor y en ocasiones dos.

La actividad de la asociación Obrador Xisqueta ha multiplicado por tres lo que percibía por la lana: “Antes la vendía a 20 céntimos el kilo y ahora a 60”, explica. Cuenta también que él ha escuchado que en los años 50 la lana valía tanto que era un producto de contrabando, se llevaban fardos a Andorra y que hace treinta años con 200 corderos podía comprarse un piso mientras que ahora ni vendiendo todo su rebaño podría hacerlo.

La raza Xisqueta se ubica, mayoritariamente, según los datos del Ministerio de Agricultura, en las comarcas leridanas del Pallars Jussà, Pallars Sobirà y Alta Ribagorça, así como en algunos valles de la Ribagorza de Huesca. Sin embargo, podemos encontrar, así mismo, núcleos dispersos en las comarcas oscenses de los Monegros, Sobrarbe y Hoya de Huesca, y en las comarcas que configuran la Plana de Lleida, recuerdo, quizá, de su trashumancia ancestral.

Las ovejas se identifican porque son blancas y tiene manchas negras en los ojos, las orejas, el hocico y en los extremo las patas.

Fuente: La Vanguardia
REF: O-080119
Comparte la noticia en tus Redes Sociales Share on FacebookTweet about this on Twitter


Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto. Cómo configurar

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar